
Un empate con un mal sabor dejó como resultado el primer partido de la final que por momentos nos alegro el espíritu a los aurinegros que viviamos a todo pulmón y emociones cada uno de los 90 minutos que se dieron lugar en el Estadio Morazán de SPS.
Tenemos que esperar el segundo y definitivo encuentro para intentar la hazaña de salir campeones en el territorio del león, será un partido mas intenso y habrá que jugar con toda la casta y todo el corazón.
No queda mas que esperar al próximo fin de semana para deternminar a quien deja la historia como campeón del fútbol hondureño.
Me retiro brevemente de esta pasión futbolera y la retomo en las vísperas del próximo partido.
Un abrazo